Ultimamente me sorprende lo del diario de Leon, hasta han hecho preguntas por su cuenta y riesgo y publicaron esto a mayores de las mentiras de J.M.Sanchez...

El pleno de ayer tuvo sus escenas peculiares. Entre ellas, la siguiente: El nuevo alcalde (Adolfo Canedo ) estaba contando a todos que había en total 646 pagos del Ayuntamiento sin justificar, correspondientes al 2007 y al 2008 cuando gobernaba el socialista José Manuel Sánchez. Entonces, le pidió al público que dijera un número del 0 al 313 y él daría a conocer a qué pago sin factura del 2007 correspondería. Un hombre del público dio un número y el regidor miró en ese número en el estadillo y leyó que era un pago de 500 euros hecho a Iseca (empresa de venta de bebidas y productos para el servicio de hostelería) del que no aparece justificante alguno. Luego, cuando se estaban analizando las cuentas del 2008 pidió que alguien pronunciase un número del 0 al 333. Alguien dijo el 223 y entonces el regidor fue de nuevo a su estadillo de pagos irregulares y dijo: «Una vaporeta de 600 euros». La compra de ese utensilio sin factura cuando gobernaba el socialista José Manuel Sánchez desató una gran carcajada y corros de rumores.

Básicamente, lo que denuncia el PP del actual alcalde Adolfo Canedo es que hay cientos de partidas que no están registradas en la contabilidad del Ayuntamiento y sin embargo sí aparecen en los pagos de las entidades bancarias. Y al revés: Existen otras partidas de pagos que aparecen en los libros de contabilidad del consistorio y sin embargo no figuran en los pagos de los bancos.

Entre las presuntas irregularidades que ayer citó el alcalde del PP —enseñando papeles en su mano y dándoles lectura durante más de dos horas— figuran pagos de «sobresueldos» a empleados, sin tributar el IRPF y los pagos a la Seguridad Social. El acta de arqueo municipal a diciembre del 2007 no coincide con la de los bancos. Se emitieron pagarés de los que el ex regidor socialista negó su existencia por importe de 593.700 euros. Hay cuentas de crédito con Caja España por valor de 375.000 euros que no figuran en la contabilidad municipal. Aparecen pagos menores por ejemplo de 2.400 euros por la venta dudosa de una carpa en la Junta Vecinal de Villabuena. 73 partidas del 2006 que no coinciden el saldo de las cuentas del 2007 y que el alcalde actual lo atribuye a que «se inventaron partidas y otras han desaparecido». En la relación de acreedores aparece el Ayuntamiento como acreedor de sí mismo por importe de 196.500 euros. Deudas a empresas por permuta de solares, dos sentencias que obligan al Ayuntamiento a pagar obras del polígono industrial. Existe lo que denominan «un fondo de saco de pagos» sin aclarar, y lo mismo con 27 partidas de inversión del 2007. Préstamos que se solicitaron y no están ejecutados, desconociendo el destino del dinero. Aluden a un préstamo de 375.000 euros con Caja España que ha supuesto una mora millonaria al Ayuntamiento. 29 operaciones de cobro y 3 de pago sin clarificar. Ingresos en entidades financieras —«miles de operaciones del 2007», dice Canedo—, donde nada tiene que ver la contabilidad general con las cuentas de la entidad financiera. Subvenciones para el Museo Arqueológico que ahora el Ministerio reclama por que no están justificados los pagos y en donde la empresa Econor pide cobrar, al igual que Caja España que les dio un crédito puente. «Nos consta que la certificación se pagó dos veces con dos cheques de 50.000 euros», dijo el alcalde, al tiempo que cuenta que «avalaron con los fondos del Estado una certificación que ya estaba pagada».

De esta forma, a día de hoy, la cuenta municipal de Cacabelos justificada está en números rojos en 7.172.033,81 euros, según el nuevo interventor. El alcalde la eleva a más de 10 millones.

Y para acabar la mentirisima 1.000.000:

El ex alcalde de Cacabelos, que en todo momento mantuvo aparentemente una postura nada incómoda —aunque en ocasiones sí que su cara se sonrojaba—, volvió a repetir en el Pleno que «no falta ni un sólo euro y nadie se ha llevado nada del Ayuntamiento». Eso sí, dijo que si había errores en la contabilidad no eran culpa suya, sino de los funcionarios o responsables municipales encargados de realizar dicha tarea. Textualmente señaló: «Si hay errores contables al hacer los apuntes no es cosa del equipo de gobierno, sino de los que prepararon las cuentas del Ayuntamiento».

Seguiremos informando.....