Van en un vagón de tren una gorda, una rubia guapísima, un berciano y un leonés.

De repente, el tren se mete en un túnel y se queda el vagón a oscuras; entonces se
oye un guantazo enorme ¡¡¡PLASSS!!! El tren pasa el túnel y vuelve a la luz.


Los cuatro pasajeros se quedan pensando en  lo que ha podido ocurrir.

La gorda piensa: 'Seguro que el leonés le ha metido mano a la rubia. La  rubia se ha mosqueado  y le ha dado un guantazo'.

La rubia piensa: 'Seguro que el leonés ha intentado meterme mano, se ha  equivocado y la gorda le ha metido una hostia'.

El leonés piensa: 'Seguro que el berciano le ha metido mano  a la rubia,  la rubia se ha equivocado y me ha dado la hostia a mí'.

El berciano piensa: 'A ver si llega otro túnel y le meto otra  hostia al leonés.