El juez Garzón, en la soledad de su despacho de la Audiencia Nacional, redacta una providencia. De repente, el silencio se vé interrumpido por un extraño sonido , alguien chista:

- 'Chisssss, chissssss'.

Garzón levanta la vista de las cuartillas, pero no puede ver a nadie, está solo. Al cabo de unos segundos, se repite el sonido:

- 'Chisssss, chissssss'.

Perplejo, vuelve a extender la vista por todo el despacho. Nada, nadie.... Una tercera vez, se repite el fenómeno:

- 'Chisssss, chissssss'.

Se levanta de la silla dispuesto a lavarse la cara y entonces se percata de que el Cristo del crucifijo que preside su despacho le quiere hablar, Garzón le mira y le oye decir:

- Y de lo mio, ¿que?

Esto es lo bonito que tiene el querer meter la nariz en todods los sitios que uno quiere..

Desenterrar muertos y enterrarlos en su sitito SI!!!!! pero revolver la mierda no Sr. Garzon.....